María, Madre de misericordia

María es Madre de misericordia. Esto es lo que cantamos en “La salve”: “Mater misericordiae”. Ella la ha recibido de Dios y Ella la ha expresado y cantado en su vida, en su experiencia.

A ella pedimos que nos enseñe y nos ayude a ser misericordiosos con nuestros hermanos y hermanas.

En Ella y con Ella invocamos la Salve: “Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos”.

No tiene los ojos cerrados, no está mirando a otro sitio sino a nosotros, necesitados de su amor maternal.

Oremos confiados con esta oración pidiendo a María que nos ayude en su misericordia.