El desierto cuaresmal, camino de sobriedad

¿No te tengo a ti en el cielo? Y contigo ¿qué me importa la tierra? (SALMO 72)

La sobriedad es el estilo cristiano. Cuando nos rodeamos de muchas cosas, cuando está muy ocupado el corazón por muchos afectos y deseos de cosas humanas, de cosas de la tierra, entonces debemos interpretar claramente que el amor llagado de Jesucristo no acaba de llenar nuestro corazón, que en él ocupan mucho sitio otras muchas cosas. Desprenderse, despojarse, es lo propio del alma enamorada. La sobriedad en todo, la reducción de los caprichos, la negación de uno mismo, la abstinencia de muchas cosas, la limosna, la humildad…son señal clara del lugar que va ocupando su amor en nuestra vida. El desierto cuaresmal, como camino de sobriedad, puede ser vivido también en medio de las ciudades, en cualquier circunstancia familiar o social.

Edilio Mosteo