Introducción al capítulo LXXI

 

Si bien es verdad que S.B. suele establecer prescripciones en forma negativa contra los abusos de protección o agresión de unos hermanos con otros, da ahora positivamente una disposición sobremanera constructiva para la vida de comunidad. Es una extensión de todo lo que ha dicho en el transcurso de la Regla (sobre todo en los c.5, 7, 68), sobre la obediencia. Le es tan amable esta virtud, y descubre en ella tales luminosidades, que la busca por doquier como un tesoro. La obediencia puede crear entre los hermanos una atmósfera saludable de caridad y acrecentar la unidad y armonía de toda la familia cenobítica. El capítulo se extiende más de lo que deja entrever el título, ya que a la obediencia añade la práctica de la humildad que es fundamento de aquélla.

Contenido:

1-5

Obediencia mutua

6-9

Humildad en la sujeciónn

 

 

Capítulo LXXI. Que se obedezcan unos a otros.

Comentario espiritual sobre la Regla de san Benito por Denis Huerre

 

29 abr., 29 ago., 29 dic.

1El bien de la obediencia no sólo han de prestarlo todos a la persona del abad, porque también han de obedecerse los hermanos unos a otros, 2seguros de que por este camino de la obediencia llegarán a Dios. 3Tienen preferencia los mandatos del abad o de los prepósitos por él constituidos, mandatos a los cuales no permitimos que se antepongan otras órdenes particulares; 4por lo demás, obedezcan todos los inferiores a los mayores con toda caridad y empeño. 5Si alguno es un porfiador, sea castigado.

6Cuando un hermano es reprendido de la manera que sea  por el abad o por cualquiera de sus mayores por una razón cualquiera, aun mínima, 7o advierte que el ánimo de alguno de ellos  está ligeramente irritado contra él o desazonado aunque sea levemente, 8al instante y sin demora irá a postrarse a sus pies y permanecerá echado en tierra ante él dándole satisfacción, hasta que con una palabra de bendición le demuestre que ya se ha pasado su enojo. 9Y, si alguien se niega a hacerlo, será sometido a un castigo corporal; si se muestra contumaz, será expulsado del monasterio.