Introducción al capítulo LXVII

 

VIII. Adiciones (c. 67-72)

Todos los capítulos que siguen los consideran los críticos como adicionales. Acabada la Regla, el santo legislador puntualiza algunas cosas ya tratadas para completarlas. Así, por ejemplo, el capítulo 67 se relaciona con el tema de los capítulos 50-51; los capítulos 60 y 71 con el capítulo 5.°. Los otros se ocupan de puntos precisos relativos a la caridad, y pueden fácilmente admitirse como el fruto de una experiencia concreta, para salvaguardar en el monasterio la paz interior con la más pura e intensa dilección fraterna.

El presente capítulo parece haber sido sugerido a raíz del precedente. En tiempo de S.B., sea por motivos de instrucción, de piedad o necesidad, los monjes emprendían viajes con relativa frecuencia. Estos viajes importaban para el monje una larga permanencia de semanas y meses entre los seglares, conviviendo con ellos. S.B, siente una repugnancia extraordinaria por estos contactos con el mundo, que considera sumamente perjudiciales para la vida monástica. Sin embargo, la necesidad puede obligar a ello, y de ahí las disposiciones del capítulo 67.

Contenido del capítulo:

1

Salida de viaje

2

Durante la ausencia del monasterio

3-6

Retorno

7

Sanción a los monjes violadores de la clausura.

 

 

Capítulo LXVII. De los monjes enviados de viaje.

Comentario espiritual sobre la Regla de san Benito por Denis Huerre

 

25 abr., 25 ago., 25 dic.

1Los monjes que van a salir de viaje se encomendarán a la oración de los hermanos y del abad, 2y en las preces conclusivas de la obra de Dios se recordará siempre a todos los ausentes. 3Al regresar del viaje los hermanos, el mismo día que vuelva, se postrarán sobre el suelo del oratorio en todas las horas al terminarse la obra de Dios, 4para pedir la oración de  todos por las faltas que quizá les hayan sorprendido durante el camino viendo alguna cosa inconveniente u oyendo conversaciones ociosas. 5Nadie se atreverá a contar a otro algo de lo que haya visto o escuchado fuera del monasterio, porque eso hace mucho daño. 6Y el que se atreva a hacerlo será sometido a la sanción de la regla.

7Otro tanto ha de hacerse con el que tuviera la audacia de salir fuera de la clausura del monasterio e ir a cualquier parte, o hacer alguna cosa, por insignificante que sea, sin autorización del abad.