Introducción al capítulo LIX

Este capítulo y los que siguen (60 y 61) se ocupan de los candidatos especiales por su edad o por la categoría a que pertenecen: niños y miembros del orden clerical o monástico.

Contenido del capítulo:

1-6

Ofrecimiento de los hijos de personas ricas.

7-8

Ofrecimiento de los hijos de personas pobres.

 

Capítulo LIX. De los hijos de nobles o de pobres que son ofrecidos.

Comentario espiritual sobre la Regla de san Benito por Denis Huerre

 

13 abr., 13 ago., 13 dic.

 

1Cuando algún noble ofrezca a su hijo a Dios en el monasterio, si el niño es aún pequeño, hagan sus padres el documento del que hablamos anteriormente, 2y, junto con la ofrenda eucarística, envolverán con el mantel del altar ese documento y la mano del niño; de ese modo le ofrecerán.

3En cuanto a sus bienes, prometan bajo juramento en el documento escrito que ni por sí mismos, ni por un procurador, ni de ninguna otra manera han de darle jamás algo, ni facilitarle la ocasión de poseer un día cosa alguna. 4O, si no desean proceder así y quieren ofrecer algo al monasterio como limosna en compensación, 5hagan donación de los bienes que quieren  ceder al monasterio, reservándose, si desea, el usufructo. 6Porque de esta manera se le cierran todos los caminos, y al niño no le queda ya esperanza alguna de poseer algo que pueda seducirle y perderle, Dios no lo quiera; porque así nos lo enseña la experiencia.

7Los que sean de condición más pobre procederán de la misma manera. 8Pero los que no poseen nada absolutamente escribirán simplemente el documento y ofrezcan a su hijo a Dios con la ofrenda eucarística en presencia de testigos.