Introducción al capítulo LI

 

El capítulo 51 es paralelo al anterior. Sin embargo, el título pa­rece expresar más de lo que contiene. Sólo trata de la comida. Es natural que se coma fuera del monasterio cuando se va muy lejos de él. El presente capítulo sólo habla del caso en que la estancia fuera del monasterio sea breve.

S.B. no concibió jamás la clausura material como una norma de valor absoluto. Un monje puede ser enviado fuera del monasterio para cualquier diligencia, en cuyo caso será preciso evitar todo lo posible el contacto con el mundo. El mismo ambiente familiar que puede encontrar donde quiera que vaya, aunque sea bueno, puede serle perjudicial. El comer fuera del monasterio, en este caso particular, puede ser parte para hacerle revivir un ambiente que le aleje como ningún otro del sentido monástico. Por. tanto, habiendo de volver el mismo día, no se le permitirá comer en lugar alguno, aunque se lo pidan con insistencia. Precisa para ello permiso del abad. La gravedad del mal que puede acarrear al monje el ser negligente en este punto, aparece por la severidad de la pena. Todavía es hoy una norma preventiva muy importante y digna de ser tenida en cuenta.

 

Capítulo LI. De los hermanos que no van muy lejos. 

Comentario espiritual sobre la Regla de san Benito por Denis Huerre

 

2 abr., 2 ago., 2 dic.

 

1El hermano que sale enviado para un encargo cualquiera y espera regresar el mismo día al monasterio, que no se atreva a comer fuera, aunque le inviten con toda insistencia, 2a no ser que su abad se lo haya ordenado. 3Y, si hiciere lo contrario, sea excomulgado.