V. Administración de la “Casa de Dios” (31-57)

 

Introducción al capítulo XLI.

A qué horas conviene que coman los monjes

 

 

 

Capítulo XLI. A qué horas conviene que coman los monjes.

San Benito concluye sus capítulos sobre el refectorio precisando las horas de comer en las diferentes épocas del año. Estos períodos son determinados particularmente por la ley del ayuno, eclesiástico o monástico.

 

Contenido del capítulo:

1

Primer período:  De Pascua a Pentecostés.

2-5

Segundo período: De Pentecostés al 14 de septiembre

6

Tercer período: Del 14 de septiembre a la Cuaresma

7-9

Cuarto período: La Cuaresma.

Comentario espiritual sobre la Regla de san Benito por Denis Huerre 

 

20 mar., 20 jul., 19 nov.

 

1Desde la santa Pascua hasta Pentecostés, los hermanos comerán a sexta y cenarán al atardecer.

2A partir de Pentecostés, durante el verano, ayunarán hasta nona los miércoles y viernes, si es que los monjes no tienen que trabajar en el campo o no resulta penoso por el excesivo calor. 3Los demás días comerán a sexta. 4Continuarán comiendo a la hora sexta, si tienen trabajo en los campos o si es excesivo el calor del verano, según lo disponga el abad, 5quien ha de regular y disponer todas las cosas de tal modo, que las almas se salven y los hermanos hagan lo dispuesto sin justificada murmuración.

6Desde los idus de septiembre hasta el comienzo de la cuaresma, la comida será siempre a la hora nona.

7Pero durante la cuaresma, hasta Pascua, será a la hora de vísperas. 8Mas el oficio de vísperas ha de celebrarse de tal manera, que no haya necesidad de encender las lámparas para comer, sino que todo se acabe por completo con la luz del día. 9Y dispóngase siempre así: tanto la hora de la cena como la de la comida se ha de calcular de modo que todo se haga con luz natural.