V. Administración de la “Casa de Dios” (31-57)

 

Introducción al capítulo XXXVI.

De los hermanos enfermos

Entre las principales solicitudes del mayordomo señala con insistencia S.B. el cuidado de los enfermos, ancianos y niños. Los capítulos 36 y 37 son como un paréntesis dentro de la serie de disposiciones relativas al refectorio, que abarcan del 35 al 41. Una vez, dadas las normas generales de servicio, antes de toda otra prescripción se ocupa aquí de ellos, como para poner de manifiesto la prioridad de afecto que le merecen.

Contenido del capítulo:

1-6

Mutuos deberes de los enfermos y de sus servidores.

7-10

Disposiciones terapéuticas.

 

 

 

 

Capítulo XXXVI. De los hermanos enfermos

Comentario espiritual sobre la Regla de san Benito por Denis Huerre

 

15 mar., 15 jul., 14 nov.

 

1Ante todo y por encima de todo lo demás, ha de cuidarse de los enfermos, de tal manera que se les sirva como a Cristo en persona, 2porque él mismo dijo: “Estuve enfermo, y me visitasteis”; 3y: “Lo que hicisteis a uno de estos pequeños, a mí me lo hicisteis”. 4Pero piensen también los enfermos, por su parte, que se les sirve así en honor a Dios, y no sean impertinentes por sus exigencias caprichosas con los hermanos que les asisten. 5Aunque también a éstos deben soportarles con paciencia, porque con ellos se consigue un premio mayor. 6Por eso ha de tener el abad suma atención, para que no padezcan negligencia alguna.

7Se destinará un lugar especial para los hermanos enfermos, y un enfermero temeroso de Dios, diligente y solícito. 8Cuantas veces sea necesario, se les concederá la posibilidad de bañarse; pero a los que están sanos, y particularmente a los jóvenes, se les permitirá más raramente. 9Asimismo, los enfermos muy débiles podrán tomar carne, para que se repongan; pero, cuando ya hayan convalecido, todos deben abstenerse de comer carne, como es costumbre.

10Ponga el abad sumo empeño en que los enfermos no queden desatendidos por los mayordomos y enfermeros, pues sobre él recae la responsabilidad de toda falta cometida por sus discípulos.