Mt1-13


UN
Intro Ev. Mateo

BJ Sinópticos

CONCORDANCIAS EN LOS EVANGELIOS

EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO


UN
Intro Libros Nuevo Testamento

UN Intro Evangelios
CB Intro Evangelios

 

EVANGELIO DE LA INFANCIA (1-2)

 
Cap. 1

Genealogía (Lc 3,23-38)

CB 1,1-4,16

CB 1,1-2,23

CB 1,1-17

BJ 1

UN 1,1

 UN 1,6

 BJ 1,7

 BJ 1,10

UN 1,11

 UN 1,16

BJ 1,16

Gn 2,4;5,1

Is 11,1; Gn 1,2

Mt 9,27+; Ga 3,16+

Gn 22,18; 25-26; 29-35

1Cro1,34+; Gn 38,29

1 Cro 2,4s; Hb 7,14

1 Cro 2,9-12

 

Jos 2,1+; Rt 4,12-22

1S 17,12; 1Cro 2,15

2S 12,24; 1Cro 3,5

 1Cro 3,10-16

 2 R 24,16

 1 Cro 3,17-19

Esd 3,2

 Lc 1,27

Mt 27,17

     1 Libro del origen de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán. 2 Abrahán engendró a Isaac, Isaac engendró a Jacob, Jacob engendró a Judá y a sus hermanos, 3 Judá engendró de Tamar a Farés y a Zara, Farés engendró a Esrón, Esdrón engendró a Aran. 4 Arán engendró a Aminadab, Aminadab engendró a Naasón, Naasón engendró a Salmón, 5 Salmón engendró de Rajab, a Booz; Booz engendró, de Rut, a Obed; Obed engendró a Jesé, 6 Jesé engendró a David, el rey. David, de la mujer de Urías, engendró a Salomón, 7 Salomón engendró a Roboán, Roboán engendró a Abías, Abías engendró a Asaf, 8 Asaf engendró a Josafat, Josafat engendró a Jorán, Jorán engendró a Ozías, 9 Ozías engendró a Joatán, Joatán engendró a Acaz, Acaz engendró a Ezequías, 10 Ezequías engendró a Manasés, Manasés engendró a Amós, Amós engendró a Josías; 11 Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando el destierro de Babilonia. 12 Después del destierro de babilonia Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel engendró a Zorobabel, 13 Zorobabel engendró a Abiud, Abiud engendró a Eliaquín, Eliaquín engendró a Azor, 14 Azor engendró a Sadoc, Sadoc engendró a Aquín, Aquín engendró a Eliud, 15 Eliud engendró a Eleazar, Eleazar engendró a Matán, Matan engendró a Jacob; 16 Y Jacob engendró a José, en esposo de María de la cual nació Jesús, llamado Cristo. 17 Así, las generaciones desde Abrahán a David fueron en total catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta el Cristo, catorce.

 

Anuncio a José (Lc 1,26-38; 2,1-7)

 

Lc 1,27; 2,5

Gn 16,7+; Jn 5+(?)

Hch 7,38+

Lc 1,35

Lc 1,31

Sal 130,8

Si 46,1

Hch 3,16+; 4,12

Is 7,14; 8,8 .10

2 S 6,23

Lc 2,7

     18 La generación de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. 19 José, su esposo, como era justo y no quería difamarla, decidió repudiarla en privado. 20 Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: <José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. 21 Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados>.

     22 Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por medio del profeta: 23 <Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán por nombre Enmanuel, que significa "Dios-con-nosotros">. 24 Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y acogió a su mujer.

     25 Y sin haberla conocido, dio a luz un hijo al que puso por nombre Jesús.

CB 1,18-25

UN 1,18

UN 1,19

UN 1,20

BJ 1,20(a) y (b)

UN 1,21

 BJ 1,21

 BJ 1,22

 UN 1,23

 UN 1,25

BJ 1,25

Cap. 2  
 

Visita de los Magos

 

Jc 19,1-2 Lc 2,1-7

Num 24,17; Za 6,12 (LXX)

Lc 1,78 2 P 1,19 Ap 22,16

Ap 21,10 Jn 7,42

Mi 5,1-32S 5,2; 1 Cro 11,Nm 9,17 Is 9,1-2

Is 49,23; 60,5s

Sal 72,10-11 .15

Tb 13-14 1 R 13,9s

 

     1 Habiendo nacido Jesús en Belén de Judá en tiempos del rey Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén 2 preguntando: <¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo>. 3 Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó y todo Jerusalén con él; 4 convocó a los sumos sacerdotes y a los escribas del país, y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. 5 Ellos le contestaron: <En Belén de Judea porque así lo ha escrito el profeta: 6 "Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres ni mucho menos la última de las poblaciones de Judá, pues de ti saldrá un jefe que pastoreará a mi pueblo Israel">. 7 Entonces Herodes llamó en secreto a los magos para que le precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella, 8 y los mandó a Belén, diciéndoles: <Id y averiguad cuidadosamente qué hay del niño y, cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo>. 9 Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino y, de pronto, la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño. 10 Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. 11 Entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. 12 Y habiendo recibido en sueños un oráculo, para que no volvieran a Herodes, se retiraron a su tierra por otro camino.

CB 2,1-12

BJ 2

BJ 2,1 (a) y (b)

UN 2,1

BJ 2,2

UN 2,2

UN 2,4

BJ 2,4

UN 2,5-6

UN 2,8

UN 2,9

BJ 2,9

UN 2,10

UN 2,11

BJ 2,11

UN 2,12

 

 

Huida a Egipto y matanza de los inocentes

 

Ex 2,15

1 R 11,17 .40

2R 25,26

Jr 26,21; 43

Ap 12,4-6

Ex 4,22

Nm 23,22; 24,28; Os 11-1

Jr 31,15

Gn 35,19

Mt 1,20+ Lc 2,51-52)

Ex 4,19-20

Lc 2,39

Lc 2,51; 4,16

Hch 2,22; 3,6; 6,14; 22,8; 24,5; 26,9

 

 

    13 Cuando ellos se retiraron, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: <Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo>. 14 José se levantó, tomó al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto 15 y se quedó hasta la muerte de Herodes para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta:<De Egipto llamé a mi hijo>.Al verse burlado por los magos,  Herodes montó en cólera y mandó matar a todos los niños de dos años para abajo, en Belén y sus alrededores, calculando el tiempo por lo que había averiguado de los magos. 17 Entonces se cumplió lo dicho por medio del profeta Jeremías: 18 <Un grito se oye en Ramá, llanto y lamentos grandes; es Raquel que llora por sus hijos y rehúsa el consuelo, porque ya no viven>.

     19 Cuando murió Herodes, el ángel del Señor se apareció de nuevo en sueños a José en Egipto 20 y le dijo: <Levántate, coge al niño y a su madre y vuelve a la tierra de Israel, porque han muerto los que atentaban contra la vida del niño>. 21 Se levantó, tomó al niño y a su madre y volvió a la tierra de Israel. 22 Pero al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea como sucesor de su padre Herodes tuvo miedo de ir allá. Y avisado en sueños se retiró a Galilea 23 y se estableció en una ciudad llamada Nazaret. Así se cumplió lo dicho por medios de los profetas, que se llamaría nazareno.

CB 2,13-23

UN 2,14

UN 2,15

BJ 2,15

BJ 2,16

BJ 2,17

UN 2,18

UN 2,22

BJ 2,22 (a) y (b)

UN 2,23

BJ 2,23

 

 

Proclamación del Reino de Dios en Galilea (3-7)

 
 

Comienzo del ministerio de Jesús

 

Cap. 3

   
 

Presentación y actividad de Juan el Bautista (Mc 1,1-8; Lc 3,1-18; Jn 1,19-34)

 

Jn 3,23 Mc 1,15

Hch 2,38+ Is 56,1

Mt 4,17+; 10,7

Is 40,3+ Jn 1,23

Mt 11,8 2 R 1,8+

Lv 11,21sMt 11,7

Gn 13,11 Jn 1,28

Jn 5,35 Sal 140,3

Is 59,5

Mt 12,34; 23,33

Am 5,18+ Rm 1,18

Jn 8,33-40 Rm 9,7-8

Ga 3,7; 4,21-31

Mt 7,19p; 12,33

Is 10,34 Jr 46,22

Lc 13,6-9

Jn 15,1-6; 1,26 .33

Jn 1,27-33

Hch 1,5+; Ap 14,14

Mt 13,42-50

 

     1 Por aquellos días, Juan el Bautista se presenta en el desierto de Judea, predicando: 2 <Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos>. 3 Este es el que anunció el profeta Isaías diciendo:

<Una voz grita en el desierto:
"Preparad el camino del Señor,
allanad sus senderos">.

     4 Juan llevaba un vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. 5 Y acudía a él toda la gente de Jerusalén, de Judea y de la comarca del Jordán; 6 confesaban sus pecados y él los bautazaba el el Jordán. 7 Al ver que muchos fariseos y saduceos venían a que los bautizara, les dijo: <¡Raza de víboras!, ¿quién os ha enseñado a escapar del castigo inminente? 8 Dad el fruto que pide la conversión.

     9 Y no os hagáis ilusiones, pensando: "Tenemos por padre a Abrahán", pues os digo que Dios es capaz de sacar hijos de Abrahán de estas piedras. 10 Ya toca el hacha la raíz de los árboles y todo árbol que no dé buen fruto será talado y echado al fuego. 11 Yo os bautizo con agua para que os convirtáis; pero el que viene detrás de mí es más fuerte que yo y no soy digno de llevarle las sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego. 12 Él tiene el bieldo en la mano: aventará su parva, reunirá su trigo en el granero y quemará la paja en una hoguera que no se apaga.

CB 3,1-4,16

CB 3,1-12

BJ 3,1 (a) y (b)

UN 3,1

BJ 3,2 (a) y (b)

UN 3,2

UN 3,3

UN 3,4

UN 3,6

BJ 3,6

BJ 3,7 (a) (b) (c)

UN 3,7

UN 3,9-10

UN 3,11

BJ 3,11

UN 3,12

BJ 3,12

 

Bautismo de Jesús (Mc 1,9-11; Lc 3,21-22)

 

Jn 1,29-34 2 R 5,1-14

2 S 24,21 Lc 1,43 Jn 13,6

2 Co 5,21 Jn 5,17

Ez 1,1 Hch 10,11

Is 11,2; 61,1 Jn 1,32-34 Is 42,1

Mt 12,18; 17,5 Jn 12,28

     13 Por entonces viene Jesús desde Galilea al Jordán y se presenta a Juan para que lo bautice. 14 Pero Juan intentaba disuadirlo diciéndole: <Soy yo el que necesito que tú me bautices, ¿y tú acudes a mí?>. 15 Jesús le contestó: <Déjalo ahora. Conviene que así cumplamos toda la justicia>. Entonces Juan se lo permitió. 16 Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrieron los cielos y vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre él. 17 Y vino una voz de los cielos que decía:<Este es mi Hijo amado, en quien me complazco>.

CB 3,13-17 UN 3,13 UN 3,14 UN 3,15 BJ 3,15 (a) (b) BJ 3,16 (a) (b) UN 3,16 UN 3,17 BJ 3,17

Cap. 4

   
 

Tentaciones de Jesús (Mc 1,12-13; Lc 4,1-13)

 

Hb 2,18; 4-15 Sal 69,10

Ex 24,18; 34,28 Dt 9,9

1 R 19,8 Jb 2,1-7

Dt, 8,3 Sb 3,28

Mt 27,53 Dn 3,28

Sal 91,11-12 Dt 6,16

Ap 21,10 Dt 34,1-4

Mt 16,23-26 Dt 6,13

1 R 19,5-8 Mt 26,53

Sal 91,11

     1 Entonces Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo. 2 Y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, al fin sintió hambre. 3 El tentador se le acercó y le dijo: <Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes>. 4 Pero él le contestó: <Está escrito: "No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios">. 5 Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en el alero del templo 6 y le dijo: <Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: "Ha dado órdenes a sus ángeles acerca de ti y te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras">. 7 Jesús le dijo: <También está escrito: "No tentarás al Señor tu Dios">. 8 De nuevo el diablo lo llevó a un monte altísimo y le mostró los reinos del mundo y su gloria, 9 y le dijo: <Todo esto re daré, si te postras y me adoras>. 10 Entonces le dijo Jesús: <Vete, Satanás, porque está escrito: "Al Señor tu Dios, adorarás y a él solo darás culto">. 11 Entonces lo dejó el diablo, y he aquí que se acercaron los ángeles y lo servían.

CB 4,1-11
UN  4,1

BJ 4,1 (a) (b)
UN 4,2

UN 4,3
BJ 4,3

UN 4,4

UN 4,5
UN 4,6
 
UN 4,7

 

 

Vuelta a Galilea (Mc 1,14-15; Lc 4,14-15)

 

Jn 4,1-3 .43 .45

Mt 13,53s

Is 8,23-9,1 1 M 5,15

Jn 7,52 Lc 1,79s

Jn 8,12+ Rm 2,19

Mt 3,2+ Dn 7,14

     12 Al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan se retiró a Galilea. 13 Dejando Nazaret se estableció en Cafarnaún, junto al mar, en el territorio de Zabulón y Neftalí, 14 para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías:

     15 <Tierra de Zabulón y tierra de Nefatlí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles. 16 El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande; a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló>.

     17 Desde entonces comenzó Jesús a predicar diciendo: <Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos>.

CB 4,12-16 BJ 4,13UN 4,13-16
  BJ 4,17

CB 4,17
CB 4,17-16,20

CB 4,17-11,1

 

Llamamiento de los primeros discípulos (Mc 1,16-20; Lc 5,1-11; Jn 1,35-51)

 

Jn 1,35-42

Mt 10,2

Jn 21,3

2 R 6,19

Ez 47,10

Mt 8,19-22; 13,47-50; 19,27

     18 Paseando junto al mar de Galilea vio a dos hermanos, a Simón, llamado Pedro y a Andrés, que estaban echando la red en el mar, pues eran pescadores. 19 Les dijo: <Venid en pos de mí y os haré  pescadores de hombres>. 20 Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. 21 Y pasando adelante vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, su hermano, que estaban en la barca  repasando las redes con Zebedeo, su Padre, y los llamó. 22 Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.

UN 4,18-22

CB 4,18-22

 

Jesús. Mesías poderoso en palabras y en obras

 


Mc 1,39; 3,7-8

.Lc 4,14-15 .46; 6,17-18

.Mt 9,35

Is 35,5

     23 Jesús recorría toda galilea enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda la dolencia en el pueblo. 24 Su fama se extendió por toda Siria y le traían todos los enfermos aquejados de toda clase de enfermedades y dolores, endemoniados, lunáticos y paralíticos. Y él los curó. 25 Y lo seguían multitudes venidas de Galilea, Decápolis, Jerusalén, Judea y Transjordania.

CB 4,23-25 UN 4,23  BJ 4,23

BJ 4,24 (a), (b)

UN 4,23-25

UN 4,24 BJ 4,25

cap. 5

Sermón de la montaña (Lc 6,20-26)

 
  1 Al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; 2 y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo:  
 

Las bienaventuranzas

 

  Sb 2,16 Si 14,20; 25,7-12 Sal 37,11

  Gn 13,15 Lv 25,23

  TB 13,14 Si 48,24

  Sal 126,5 

  Is 61,2-3; 40,1

  Sal 107,5-8 Is 51,1

  Am 8,11-12

  Lc 1,53 Sal 37,19 Pr 9,5 Si 24,21

  Jn 6,35 Gn 20,5 Sal 24,3-4; 11,7

  Pr 22,11 Ex 33,20+

  Hb 12,14 Sal 34,14

  Pr 12,20 Za 8,16 Os 11,1 1P 3,4
   Is 51,7 Hch 5,41 Flp 1,29

  Col 1,24 Hb 10,34 St 1,2 Gn 15,1

  St 2,8 Mt 23,34

     3 <Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. 4 Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra. 5 Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. 6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. 7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. 8 Bienaventurados los limpio de corazón, porque ellos verán a Dios. 9 Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán ellos llamados hijos de Dios. 10 Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. 11 Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. 12 Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo,  que de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros.

BJ 5 BJ 5,1

CB 5,1-7,28

UN 5,1-2 CB 5,1-2

 BJ 5,3 (a) (b)

UN 5,3 CB 5,3-12

UN 5,4 BJ 5,4

UN 5,5 UN 5,6 UN 5,7
UN 5,8
UN 5,9 UN 5,10

UN 5,11-12 BJ 5,12

 

 

Los discípulos, sal y luz (Mc 4,21; Mc 9,50; Lc 11,33; 14,34-35)

 

Lv 2,13 Nm 18,19

Col 4,6 Jn 8,12+

Is 2,2 Lc 8,16

Jn 3,21; 15,8  1 Co 10,31

     13 Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. 14 Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. 15 Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de la casa. 16 Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos.

UN 5,13-15

CB 5,13-16

BJ 5,15

 

Jesús y la ley (Lc 6,27-36; 12,58-59; 16,17-18)

 

Rm 3,31; 10,4; 13,8-10

Lc 24,34

St 2,10

Ga 6,2 St 1,25

Lv 19,15

Rm 10,3 Flp 3,9

Gn 9,6 Ex 20,13

Dt 5,17

Si 10,6 Ef 4,26

St 1,19-20 

Dt 17,8-13

1 Jn 3,15 St 3,6

Mt 3,12+ Mc 11,25

Si 28,2

Lc 12,58-59

Ex 20,14

Dt 5,18

Si 9,5

Mt 18,8-9

Dt 24,1-4 Ml 2,14.16

Mt 19,9+ Mc 10,11-12

Lc 16,18 1Co 7,10-11

Os 1,2+ 

Ex 20,7 Nm 30,3 Dt 23,32 Si 23,9
St 5,12 Sal 11,4 Is 66,1 

Sal 48,3 

2 Co 1,17-19 St 5,12

Ex 21,24 Lv 24,20

Dt 19,21

Lc 6,29 Is 50,6

Hch 23,2 Rm 12,19-21

Lc 6,30

Dt 15,7

Lv 19,18

Dt 23,4-7

Lc 6,27-36; 23-24

Hch 7,60 Rm 12,20

Si 4,10

Ga 4,7

Lc 3,12

Lv 11,44; 19,2+

Tb 12,8

1 P 1,16 St 1,4

 

 

 

 

 

     17 No creáis que he venido a abolir la Ley y los Profetas: no he venido a abolir. sino a dar plenitud. 18 En verdad os digo que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la ley. 19 El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos. Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos. 20 Porque os digo que si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.

     21 Habéis oído que se dijo a los antiguos: "No matarás", y el que mate será reo de juicio. 22 Pero yo os digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano <imbécil>, tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama <necio>, merece la condena de la gehenna del fuego. 23 Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar,  te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, 24 deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda. 25 Con el que te pone pleito procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. 26 En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo.

     27 Habéis oído que se dijo: "no cometerás adulterio". 28 Pero yo os digo: todo el que mira a una mujer deseándola, ya ha cometido adulterio con ella en su corazón. 29 Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero a la gehenna. 30 Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la gehenna.

     31 Se dijo: "El que repudie a su mujer, que le dé acta de repudio" 32 Pero yo os digo que si uno repudia a su mujer -no hablo de unión ilegítima- y se casa con otra, comete adulterio.

     33 También habéis oído que se dijo a los antiguos: "No jurarás en falso" y "Cumplirás tus juramentos al Señor". 34 Pero yo os digo que no juréis en absoluto: ni por el cielo, que es el trono de Dios; 35 ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del Gran Rey. 36 Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo cabello. 37 Que vuestro hablar sea sí, sí, no, no. Lo que pasa de ahí viene del Maligno.

     38 Habéis oído que se dijo: "Ojo por ojo, diente por diente". 39 Pues yo os digo: no hagáis frente a quien os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; 40 al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; 41 a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; 42 a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehúyas.

     43 Habéis oído que se dijo: "Amarás a tu prójimo" y aborrecerás a tu enemigo. 44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, 45 para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. 46 Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? 47 Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen también lo mismo los gentiles? 48 Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto.

UN 5,17-19

CB 5,17-20

BJ 5,17

BJ 5,18 (a) (b)

UN 5,20

UN 5,21-26

CB 5,21-26

BJ 5,21

BJ 5,22 (a) (b) (c)

UN 5,22

UN 5,23-24

UN 5,27-30

CB 5,27-32
UN 5,31-32

UN 5,33-37

CB 5,33-37

BJ 5,37

UN 5,38-42

CB 5,38-42

BJ 5,39

BJ 5,40

UN 5,43

BJ 5,43

CB 5,43-48

UN 5,43-47

BJ 5,44 (a) (b)

UN 5,46

BJ 5,46

UN 5,48

 

 

 

 

 

Cap. 6    
 

Limosna, oración, ayuno (Lc 11,1-4)

 

Mt 5,20; 23,5

Lc 16,14-15

Jn 5,44; 12,43

Am 4,5

Mt 15,7; 22,18; 23,13-15

Is 33,13

Sal 139,2-7 St 4,3

Is 26,20 2R 4,33

Dn 6,11 Ml 1,10

Qo 5,1

Si 7,14

Is 1,15 Lc 11,2-4

Ez 36,23

Jn 17,6 .26

Mt 26,39-42

Dn 4,32

Pr 30,8-9

Jn 6,32 .35

Mt 18,21-35

Ef 4,32

Mt 26,41p

Jn 17,11 .15

1 Jn 2,14+ 2 Ts 3,3 Mc 11,25

Si 28,1-5 Mt 5,7

Ef 4,32 Col 3,13

St 2,13 2 S 12,15-23

Mt 23,5

Jdt 10,3

Is 58,3

     1 Cuidado de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ella; de lo contrario no tenéis recompensa de vuestro Padre celestial. 2 Por tanto, no vayas tocando la trompeta ante ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles para ser honrados por la gente; en verdad os digo que ya han recibido su recompensa. 3 Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; 4 así tu limosna quedará en secreto y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

     5 Cuando oréis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vean los hombres. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa. 6 Tú, en cambio, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo recompensará. 7 Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. 8 No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. 9 Vosotros orad así:

"Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre,
10 venga a nosotros tu reino,
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo,
11 danos hoy nuestro pan de cada día,
12 perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden,
13 no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal".

     14 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, también os perdonará vuestro Padre celestial, 15 pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas.

     16 Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas que desfiguran sus rostros para hacer ver a los hombres que ayunan. En verdad os digo que ya han recibido su paga. 17 Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, 18 para que tu ayuno lo note, no los hombres, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará.

UN 6,1-18

CB 6,1-4

BJ 6,1

BJ 6,2

CB 6,5-15

UN 6,5-6

CB 6,5-8

BJ 6,5

UN 6,7-8

UN 6,9-13

CB 6,9-13

UN 6,9

BJ 6,9

UN 6,10

UN 6,11

BJ 6,11

UN 6,12

UN 6,13

BJ 6,13 (a) (b)

UN 6,14-15

CB 6,14-15

UN 6,16-18

CB 6,16-18

 

 

 

Riquezas y preocupaciones (Lc 12,22-34)

 

Jb 22,,24-26

St 5,2-3

Si 29,10

Mt 19,21 Lc 11,34-35

Si 23,19 Dn 10,6

Za 4,10 Dt 15,9

Si 14,10

Jn 11,9-10 Lc 16,13

Mt 5,3-4

Mt 19,21-26Lc 12,23-31

Sal 127

Mt 10,31

Sal 103,15

1 R 10,1-29

2 Cro 9,13

Sal 90,5s Is 51,1 Rm 14,17

Sal 37,4-25 Sb 7,11

St 4,13-14 

Ex 16,19

     19 No atesoréis para vosotros tesoros en la tierra, donde la polilla y la carcoma los roen y donde los ladrones abren boquetes y los roban. 20 Haceos tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni carcoma que los roen, ni ladrones que abren boquetes y los roban. 21 Porque donde estará tu tesoro, allí está tu corazón. 22 La lámpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo está sano, tu cuerpo entero tendrá luz; 23 pero si tu ojo está enfermo, tu cuerpo entero estará a oscuras. Si, pues, la luz que hay en ti está oscura, ¡cuánta será la oscuridad! 24 Nadie puede servir a dos señores. Porque despreciará a uno y amará al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero. 25 Por eso os digo: no estéis agobiados por vuestra vida pensando qué vais a comer, ni por vuestro cuerpo pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? 26 Mirad los pájaros del cielo: no siembran ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos? 27 ¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida? 28 ¿Por qué os agobiáis por el vestido? Fijaos como crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. 29 Y os digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. 30 Pues si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se arroja al horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, gente de poca fe? 31 No andéis agobiados pensando qué vais a comer, o que vais a beber, o con qué os vais a vestir. 32 Los paganos se afanan por esas cosas. Ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso. 33 Buscad sobre todo el reino de Dos y su justicia; y todo esto se os dará por añadidura. 34 Por tanto, no os agobiéis por el mañana, porque el mañana traerá su propio agobio. A cada día le basta su desgracia.

CB 6,19-24

UN 6,19-21
UN 6,22-23

BJ 6,23
UN 6,24
UN 6,25-32

CB 6,25-34

UN 6,27
UN 6,33

UN 6,34

Cap. 7    
 

Advertencias. (Mc 4,24; Lc 6,37-42)

 

Rm 2,1-2

1 Co 4,5

St 4,11s; 5,9

Jn 8,7 Dt 23,19 Sal 22 Flp 3,22
2 P 2,22  Ap 22,15 Ex 29,33 Lv 22,10 Tb 4,17 Pr 23,9 Si 22,9-10
Mt 18,19 Mc 11,24
Lc 18,1-8 Jn 14,13
St 1,5+
Dt 4,29+ Pr 8,17
Jr 29,13s
St 1,5 .17
1 Jn 3,22s; 5,14-15

Tb 4,15 Lv 19,18

Mt 22,40 Rm 13,8-10

     1 No juzguéis, para que no seáis juzgados. 2 Porque seréis juzgados como juzguéis vosotros, y la medida que uséis, la usarán con vosotros. 3 ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? 4 ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: "Déjame que te saque la mota del ojo", teniendo una viga en el tuyo? 5 Hipócrita: sácate primero la viga del ojo; entonces verás claro y podrás sacar la mota del ojo de tu hermano. 6 No deis lo santo a los perros, ni les echéis vuestras perlas a los cerdos; no sea que las pisoteen con sus patas y después se revuelvan para destrozaros.

     (Lc 11,5-13) 7 Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; 8 Porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre. 9 Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le dará una piedra?, 10 y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente; 11 Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden! (Lc 6,31) 12 Así, pues, todo lo que queráis que haga la gente con vosotros, hacedlo vosotros con ella; pues esta es la Ley y los Profetas.

UN 7,1-2

UN 7,1

BJ 7,1

CB 7,1-6

UN 7,3-5
UN 7,6

BJ 7,6

UN 7,7-11

CB 7,7-12

UN 7,12

BJ 7,12

 

La recta conducta

 

Sal 1+ Dt 30,15+

Si 21,10

Mt 19,24p

Jn 10,9-10

Mt 22,1-4p

Ap 13,11; 19,20

2 P 2,1-3 Dt 13,2-6; 18,9-22
Ez 22,27-28

St 3,12 Mt 12,33

Si 27,6

Ga 5,19-24

Mt 3,10p

Jn 15,6

Is 29,13

Lc 6,46

Sal 5,5 .6,9 Am 5,21+

Mt 13,41; 25,11-12
Pr 10,25; 12,3 .7

1 Jn 2,17

Jb 8,15

Ez 13,10-14

Mt 23,38
Lc 4,32; 7,1
Mc 1,22

     (Lc 13,22-30) 13 Entrad por la puerta estrecha. Porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos entran por ellos. 14 ¡Qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que lleva a la vida! Y pocos dan con ellos.

     (Lc 6,43-44) 15 Cuidado con los profetas falsos; se acercan con piel de oveja, pero por dentro son lobos rapaces. 16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se cosechan uvas de las zarzas o higos de los cardos? 17 Así, todo árbol sano da frutos buenos; pero el árbol dañado da frutos malos. 18 Un árbol sano no puede dar frutos malos, ni un árbol dañado dar frutos buenos. 19 El árbol que no da fruto bueno se tala y se echa al fuego. 20 Es decir, que por sus frutos los conoceréis.

     (Lc 13,25-30) 21 No todo el que me dice "Señor, Señor" entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22 Aquel día muchos dirán: "Señor, Señor, ¿no hemos profetizado en tu nombre y en tu nombre hemos echado demonios, y no hemos hecho en tu nombre muchos milagros?". 23 Entonces yo les declararé: "Nunca os he conocido. Alejaos de mí, los que obráis la iniquidad".

     (Lc 6,46-49) 24 El que escucha esta palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. 25 Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca.

     26 El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica se parece a aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena. 27 Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y rompieron contra la casa, y se derrumbó. Y su ruina fue grande>.

     28 Al terminar Jesús este discurso, la gente estaba admirada de su enseñanza, 29 porque les ensañaba con autoridad y no como sus escribas.

UN 7,13-14

CB 7,13-14

BJ 7,13 (a) (b)UN 7,15-20
CB 7,15-23
BJ 7,15
UN 7,21-23

UN 7,22

BJ 7,22

UN 7,23
UN 7,24-27

CB 7,24-27
UN 7,28-29
CB 7,28-29
BJ 7,29

 

 

Milagros de Jesús y discurso apostólico.

 
 

Milagros y relatos de vocaciones.

 
Cap. 8    
 

Curación de un leproso (Mc 1,40-45; Lc 5,12-16)

 

Nm 12,10-13 Ex 34,29

Mt 11,5; 8,15; 9,25; 14,36

Lc 7,14

Mc 1,34+

Lv 14,1-32

     1 Al bajar Jesús del monte, lo siguió mucha gente. 2 En esto, se le acercó un leproso, se arrodilló y le dijo: <Señor, si quieres, puedes limpiarme>. 3 Extendió la mano y lo tocó diciendo: <¡Quiero, queda limpio!>. Y enseguida quedó limpio de la lepra. 4 Jesús le dijo: <No se lo digas a nadie, pero ve a presentarte al sacerdote y entrega la ofrenda que mandó Moisés, para que les sirva de testimonio>.

   UN 8-9 CB 8,1-9,35
   UN 8,1
CB 8,1-4

   UN 8,2 BJ 8,3 UN 8,4

 

Curación del criado del centurión. (Lc 7,1-10; Jn 4,46-54)

 

Lc 5,8

Sal 33,9; 107,20

Ba 3,33-35

Ba 4,37

. Lc 13,28-29 

Rm 11,11

Jn 8,12+

Mt 13,42 .50; 23,23; 24,51; 25,30

Mt 17,18

     5 Al entrar Jesús en Cafarnaún, un centurión se le acercó rogándole: 6 <Señor, tengo en casa un criado que está en cama paralítico y sufre mucho>. 7 Le contestó: <Voy yo a curarlo>. 8 Pero el centurión le replicó: <Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo. Basta que lo digas de palabra, y mi criado quedará sano. 9 Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes; y le digo a uno: "Ve", y va; al otro "Ven", y viene; a mi criado: "Haz esto", y lo hace>. 10 Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que le seguían: <En verdad os digo que en Israel no he encontrado en nadie tanta fe. 11 Os digo que vendrán muchos de oriente y occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de los cielos; 12 en cambio, a los hijos del reino los echarán fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes>. 13 Y dijo Jesús al centurión: <Vete; que te suceda según has creído>. Y en aquel momento se puso bueno el criado.

UN 8,5-13

CB 8,5-13
BJ 8,10

 BJ 8,11

 BJ 8,12 (a) (b)

 

Curación de la suegra de Pedro. (Mc 1,29-31; Lc 4,38-39)

 

Mt 9,25p

Mc 9,27

Hch 3,7

     14 Al llegar Jesús a la casa de Pedro, vio a su suegra en cama con fiebre; 15 le tocó su mano y se le pasó la fiebre; se levantó y se puso a servirle. 16 Al anochecer, le llevaron muchos endemoniados; él, con su palabra, expulsó los espíritus y curó a todos los enfermos 17 para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías: <Él tomó nuestras dolencias y cargó con nuestras enfermedades>.

UN 8,14-15

CB 8,14-17

 

Algunas vocaciones. (Lc 9,57-62)

 

Sal 84,4 Mt 11,18

Sal 8,4 2 Co 8,9

Gn 50,5 Tb 4,3

1 R 19,20

Mt 4,20 .22; 10,37p

     18 Viendo Jesús que lo rodeaba mucha gente, dio orden de cruzar a la otra orilla. 19 Se le acercó un escriba y le dijo: <Maestro, te seguiré a donde vayas>. 20 Jesús le respondió: <Las zorras tienen madrigueras y los pájaros nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza>. 21 Otro que era de los discípulos, le dijo: <Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre>. 22 Jesús le replicó: <Tú, sígueme y deja que los muertos entierren a sus muertos>.

UN 8,18-22

CB 8,18-22

BJ 8,18 BJ 8,20

UN 8,20 UN 8,22

 

La tempestad calmada. (Mc 4,35-41; Lc 8,22-25)

 

Mt 14,22-23 Jon 1,4s

Hch 27,9 Mt 14,30

Mt 6,30; 8,10+ Mt 14,31

Sal 65,8+; 89,10; 107,29

     23 Subió Jesús a la barca, y sus discípulos lo siguieron. 24 En esto se produjo una tempestad tan fuerte, que la barca desaparecía entre las olas; él dormía. 25 Se acercaron y lo despertaron gritándole: <¡Señor, sálvanos, que perecemos!>. 26 Él les dice: <¿Por qué tenéis miedo hombres de poca fe?>. Se puso en pie, increpó a los vientos y al mar y vino una gran calma. 27 Los hombres se decían asombrados: <¿Quién es este, que hasta el viento y el mar lo obedecen?>.

UN 8,23-27

CB 8,23-27

 

El endemoniado de Gadara (Mc 5,1-20; Lc 8,26-39)

 

Mt 9,33 Lc 8,2

Hch 8,7; 10,38; 16,17 Is 64,5

Mt 4,3+ Lc 4,34 St 2,19

 

Mt 21,9; 25,1

Jn 12,13

1 Ts 4,17

Mt 12,24

 

     28 Llegó Jesús a la otra orilla a la región de los gadarenos. Desde los sepulcros dos endemoniados salieron a su encuentro; eran tan furiosos que nadie se atrevía a transitar por aquel camino. 29 Y le dijeron a gritos: <¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Hijo de Dios? ¿Has venido aquí a atormentarnos antes de tiempo?>. 30 A cierta distancia, una gran piara de cerdos estaba paciendo. 31 Los demonios le rogaron: <Si nos echas, mándanos a la piara>. 32 Jesús les dijo: <Id>. Salieron y se metieron en los cerdos. Y la piara entera se abalanzó acantilado abajo al mar y murieron en las aguas. 33 Los porquerizos huyeron al pueblo y lo contaron todo, incluyendo lo de los endemoniados. 34 Entonces el pueblo entero salió a donde estaba Jesús y, al verlo, le rogaron que se marchara de su país.

UN 8,28

BJ 8,28 (a) (b)

CB 8,28-34

UN 8,28-34

BJ 8,29
BJ 8,32

Cap. 9    
 

Curación de un paralítico (Mc 2,1-12; Lc 5,17-26)

 

Mt 8,10+ Lc 7,48

Jn 10,33-36 Jn 1,48+

Za 8,17 Dn 7,14

Jn 5,27 Jn 5,8

Mt 8,4

     1 Subió Jesús a una barca, cruzó a la otra orilla y fue a su ciudad. 2 En esto le presentaron un paralítico, acostado en una camilla. Viendo la fe que tenían, dijo al paralítico: <¡Ánimo, hijo!, tus pecados te son perdonados>. 3 Algunos de los escribas se dijeron: <Este blasfema>. 4 Jesús, sabiendo lo que pensaban, les dijo: <¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? 5 ¿qué es más fácil, decir: "Tus pecados te son perdonados" o decir "Levántate y echa a andar"? 6 Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados -entonces dice al paralítico-: "Ponte en pie, coge tu camilla y vete a tu casa">. 7 Se puso en pie y se fue a su casa. 8 Al ver esto, la gente quedó sobrecogida y alababa a Dios, que da a los hombres tal potestad.

  UN 9,1 BJ 9,1

  CB 9,1-8 UN 9,2-6

  BJ 9,2 UN 9,2

  UN 9,3-7

  BJ 9,5

 

Vocación de Mateo y comida en su casa. (Mc 2,13-17; Lc 5,27-32)

 

Mt 4,19; 8,22

Lc 15,1-2; 19,1-10

1Tm 1,15 Mt 12,7

1 S 15,22 Pr 18,7 Os 6,6

Mt 18,12 Lc 19,10

     9 Al pasar vio Jesús a un hombre llamado Mateo sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: <Sígueme>. Él se levantó y lo siguió.10 Y estando en la casa, sentado a la mesa, muchos publicanos y pecadores, que habían acudido, se sentaban con Jesús y sus discípulos. 11 Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos: <¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?>.

     12 Jesús lo oyó y dijo: <No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. 13 Andad, aprended lo que significa "Misericordia quiero y no sacrificios": que no he venido a llamar justos sino a pecadores>.

  UN 9,9 BJ 9,9

  CB 9,9-17 BJ 9,10

  UN 9,10-11 UN 9,12

  UN 9,13 BJ 9,13

 

Discusión sobre el ayuno (Mc 2,18-22; Lc 5,33-39)

 

Mt 6,16-18 Is 58,3

Jn 3,29+ 2 S 12,15-23

Jn 1,17 2 Co 5,17

Ga 1,6; 4,9 Jb 32,19

Lv 26,10 Rm 7,6

     14 Los discípulos de Juan se le acercaron a Jesús, preguntándole: <¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?>.15 Jesús les dijo: <¿Es que pueden guardar luto los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? Llegarán días en que les arrebatarán al esposo y entonces ayunarán. 16 Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto y deja un roto peor. 17 Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos; porque revientan los odres: se derrama el vino y los odres se estropean; el vino nuevo se echa en odres nuevos y así las dos cosas se conservan>.

  UN 9,14-17 BJ 9,14

  BJ 9,15 (a) (b)

  UN 9,15 BJ 9,17

 

La hemorroísa y la hija de un personaje notable. (Mc 5,21-43; Lc 8,40-56)

 

1 Tm 4,14+ Mt 23,5+

Nm 15,38 Dt 22,12
1 S 15,27

Mt 14,36 Hch 19,12
Mt 8,10+

Jn 11,11-13 Mt 8,3+

     18 Mientras les decía esto, se acercó un jefe de los judíos que se arrodilló ante él y le dijo: <Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, impón tu mano sobre ella y vivirá>. 19 Jesús se levantó y lo siguió con sus discípulos. 20 Entre tanto, una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y le tocó la orla del manto, 21 pensando que con solo tocarle el manto se curaría. 22 Jesús se volvió y al verla le dijo: <¡Ánimo, hija! Tu fe te ha salvado>. Y en aquel momento quedó curada la mujer. 23 Jesús llegó a casa de aquel jefe y, al ver a los flautistas y el alboroto de la gente, 24 dijo: <¡Retiraos! La niña no está muerta, está dormida>. Se reían de él. 25 Cuando echaron a la gente, entró él, cogió a la niña de la mano y ella se levantó. 26 La noticia se divulgó por toda aquella comarca.

  UN 9,18-26 CB 9,18-26

  BJ 9-18 UN 9,18

  UN 9,23 BJ 9,23

  UN 9,24

 

Curación de dos ciegos. (Lc 11,14-15)

 

Mt 20,29-34 Mt 21,9

Lc 1,32 Mt 8,10+

Mc 1,34+ Mt 12,22-24

Mt 8,29+ Mc 7,37

     27 Cuando Jesús salía de allí, dos ciegos le seguían gritando: <Ten compasión de nosotros, hijo de David>. 28 Al llegar a la casa se le acercaron los ciegos y Jesús les dijo: <¿Creéis que puedo hacerlo?>. Contestaron: <Sí, Señor>. 29 Entonces les tocó los ojos, diciendo: <Que os suceda conforme a vuestra fe>. 30 Y se les abrieron los ojos. Jesús les ordenó severamente: <¡Cuidado con que lo sepa alguien>. 31 Pero ellos, al salir, hablaron de él por toda la comarca.   CB 9,27-31 BJ 9,27
  UN 9,27-34 UN 9, 30
   UN 9,31
CB 9,32-34
 
 

Reacción ante las obras de Jesús (Mc 6,34; Lc 10,2)

 

Mt 4,23

Mt 24,14

Mc 1,1+

Jn 4,35-38

     32 Estaban ellos todavía saliendo cuando le llevaron a Jesús un endemoniado mudo. 33 Y después de echar al demonio, el mudo habló. La gente decía admirada: <Nunca se ha visto en Israel cosa igual>. 34 En cambio, los fariseos decían: <Este echa los demonios con el poder del jefe de los demonios>. 35 Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia.

     36 Al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, <como ovejas que no tienen pastor>. 37 Entonces dice a los discípulos: <La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; 38 rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies>.

  BJ 9,34 UN 9,35

  CB 9,35 UN 9,36

  BJ 9,36 CB 9,36-11,1

  CB 9,36-38 UN 9,37-38

Cap. 10    
 

Discurso apostólico (Mc 3,13-19; Lc 6,12-16)

 

Mt 28,19 Lc 9,52-53

Jn 4,9-10

 

Jn 50,6 (¿?)

Mt 15,24

Hch 13,46

Mt 3,2+; Mt 4,17+

Lc 10,9 .11

2 R 5,16 Is 55,1

Hch 8,20

Lc 10,4; 10,7

1 Co 9,14

Lc 10,5-12

Hch 13,51; 18,6

Mt 11,24

Gn 13,13; 18,16-19-29

     1 Llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y toda dolencia. 2 Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y Andrés, su hermano; Santiago, el de Zebedeo, y Juan, su hermano; 3 Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo, y Tadeo; 4 Simón el de Caná, y Judas Iscariotes, el que lo entregó. (Mc 6,6-13; Lc 9,1-6) 5 A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones:

     <No vayáis a tierra de paganos ni entréis en las ciudades de Samaría, 6 sino id a las ovejas descarriadas de Israel. 7 Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos. 8 Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios. Gratis habéis recibido, dad gratis. 9 No os procuréis en la faja oro, plata ni cobre; 10 ni tampoco alforja para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias,  ni bastón; bien merece el obrero su sustento. 11 Cuando entréis en una ciudad o aldea, averiguad quién hay allí de confianza y quedaos en su casa hasta que os vayáis. 12 Al entrar en una casa, saludadla con la paz; 13 si la casa se lo merece, vuestra paz vendrá a ella. Si no se lo merece, la paz volverá a vosotros.

     14 Si alguno no os recibe o no escucha vuestras palabras, al salir de su casa o de la ciudad, sacudid el polvo de los pies. 15 En verdad os digo que el día del juicio les será más llevadero a Sodoma y Gomorra, que a aquella ciudad.

  UN 10,1-4  CB 10,1-4

  UN 10,1 BJ 10,1

  BJ 10,2

  UN 10,5-15 CB 10,5-15

  CB 10,5-6 UN 10,5-6

  BJ 10,6 CB 10,7-8

  UN 10,7-8 UN 10,9

  CB 10,9-10 UN 10,9-10

 

 

  UN 10,11-15
  CB 10,11-15

  BJ 10,12 BJ 10,14

 

 

Anuncio de persecución (Mc 13,9-13; Lc 12,1-12 .49-53; 21,12-17)

 

Lc 10,3 Mt 7,15 Gn 3,1
Si 13,17

1 Co 14,20 Jn 16,1-4

Jn 15,27

Ex 4,10-12 Jr 1,6-10

Jn 15,26 Hch 4,8 .31

Mt 24,9 Jn 15,18-19 .25

Mt 24,13 Dn 12,12s

Mt 16,28; 24,34; 24,30; 26,64

Lc 6,40 

Jn 13,16; 15,20

Mt 9,34; 12,24

Mc 4,22 Lc 8,17

Si 9,13

1 P 3,14 Ap 2,10

2 S 14,11 .45

Lc 21,18 Hch 27,34

Ap 3,5 Mc 8,38 Lc 9,26
2 Tm 2,12 1 S 2,30+
Lc 2,34; 22,36 Ap 6,4
Mi 7,6

 

 

     16 Mirad que yo os envío como ovejas entre lobos; por eso, sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas. 17 Pero ¡cuidado con la gente!, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas 18 y os harán comparecer ante gobernadores y reyes por mi causa, para dar testimonio ante ellos y ante los gentes. 19 Cuando os entreguen, no os preocupéis de lo que vais a decir o de como lo diréis: en aquel momento se os sugerirá lo que tenéis que decir, 20 porque no seréis vosotros los que habléis, sino que el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. 21 El hermano entregará al hermano a la muerte, el padre al hijo; se rebelarán los hijos contra sus padres y los matarán.

     22 Y seréis odiados por todos a causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el final, se salvará- 23 Cuando os persigan en una ciudad, id a otra, En verdad os digo que no terminaréis con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del hombre. 24 Un discípulo no es más que su maestro, ni un esclavo más que su amo; 25 ya le basta al discípulo con ser como su maestro y al esclavo como su amo. Si al dueño de casa lo han llamado Belzebú, ¡cuánto más a los criados! 26 No les tengáis miedo, porque nada hay encubierto, que no llegue a descubrirse; ni nada hay escondido, que no llegue a saberse. 27 Lo que os digo en la oscuridad, decidlo a la luz, y lo que os digo al oído, pregonadlo desde la azotea. 28 No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No; temed al que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la gehenna. 29 ¿No se venden un par de gorriones por un céntimo? Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre. 30 Pues vosotros hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados. 31 Por eso, no tengáis miedo: valéis más vosotros que muchos gorriones. 32 A quien se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos. 33 Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre que está en los cielos.

UN 10,16-23

CB 10,16-25

CB 10,16

BJ 10,16

CB 10,17-20

BJ 10,17

UN 10,20

CB 10,21-22

CB 10,23

UN 10,23

BJ 10,23 (a) (b)

UN 10,24-25

CB 10,24-25

UN 10,26-27

CB 10,26-33

BJ 10,27

UN 10,28

UN 10,29-31

UN 10,32-33

BJ 10,32

 

 

 

 

Jesús, señal de contradicción

 

Lc 14,26-27

Dt 33,9

Mt 16,24-25

Mc 8,34-35 Lc 9,23-24

Lc 17,33 Jn 12,25

Mt 18,5 Mc 9,37

Lc 9,48 Lc 10,16 

Jn 12,44-45; 13,20

1 R 17,9-24; 18-4

2 R 4,9-37

Mt 25,40-45

Mc 9,41

     34 No penséis que he venido a la tierra a sembrar paz: no he venido a sembrar paz, sino espada. 35 He venido a enemistar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; 36 los enemigos de cada uno serán los de su propia casa. 37 El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; 38 y el que no carga con su cruz y me sigue, no es digno de mí. 39 El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará. 40 El que os recibe a vosotros, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado; 41 el que recibe a un profeta porque es profeta, tendrá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo, tendrá recompensa de justo.

     42 El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños, solo porque es mi discípulo, en verdad os digo que no perderá su recompensa.

   CB 10,34-39

   UN 10,34-37

   CB 10,34-36

   BJ 10,34CB 10,37-39

   UN 10,38-39

   BJ 10,39

   BJ 10,40

   UN 10,40

   CB 10,40-42

   UN 10,41-42

 

El Misterio del reino de los cielos y el discurso en parábolas

 
 

El Misterio del reino

 
Cap. 11    
 

Embajada de Juan el Bautista (Lc 7,18-30)

 

Mt 7,28 Dt 18,15 Sal 118,26

Dn 7,13; 9,26 Ml 3,1 Mt 3,11

Jn 1,21+

Is 12,19; 29,18s; 35,5s; 42,7; 61,1

Mt 5,3+; 8,3+; 15,31

Mt 13,57 Is 8,7

Jn 6,61 Mt 3,1 .5-6 Mt 3,4

Mt 16,14+ Lc 1,76-79

Ex 23,20 Ml 3,1 Dn 4,14

Mc 1,2 Hch 13,24-25Jb 14,1 Dt 34,10

Lc 16,16 

Is 13,4; 25,3-5; 29,5

Sal 54,5; 86,14 Ex 19,24

Sal 7,2; 10,9; 22,14

Si 48,10 Ml 3,23 Mt 17,11-13

     1Cuando Jesús acabó de dar instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí para enseñar y proclamar en sus ciudades. 2 Juan, que había oído en la cárcel las obras del mesías, mandó a sus discípulos a preguntarle: 3 <¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?>. 4 Jesús les respondió: <Id a anunciar a Juan lo que estáis viendo y oyendo: 5 los ciegos ven y los cojos andan; los leprosos quedan limpios y los sordos oyen; los muertos resucitan y los pobres son evangelizados. 6 ¡Y bienaventurado el que no se escandalice de mí!>.

     7 Al irse ellos, Jesús se puso a hablar a la gente sobre Juan: <¿Qué salisteis a contemplar en el desierto, una caña sacudida por el viento? 8 ¿O qué salisteis a ver, un hombre vestido con lujo? Mirad, los que visten con lujo habitan en los palacios. Entonces, 9 ¿a qué salisteis?, ¿a ver a un profeta? Sí, os digo,  y más que profeta. 10 Este es de quien está escrito: "Yo envío a mi mensajero delante de ti, para que prepare tu camino ante ti". 11 En verdad os digo que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan, el Bautista; aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él. 12 Desde los días de Juan, el Bautista, hasta ahora el reino de los cielos sufre violencia y los violentos lo arrebatan. 13 Los Profetas y la Ley han profetizado hasta que vino Juan; 14 él es Elías, el que tenía que venir, con tal que queráis admitirlo. 15 El que tenga oídos que oiga.

  UN 11,1 CB 11,1

  BJ 11,1 CB 11,2-16,20

  CB 11,2-12,50 UN 11,2

  BJ 11,2 CB 11,2-19

  CB 11,2-6 UN 11,3-6

  BJ 11,3 BJ 11,5

  UN 11,6 CB 11,7-15

  UN 11,11 BJ 11,11

  BJ 11,12 UN 11,12

  UN 11,14 BJ 11,14

 

 

Lamentaciones sobre la generación presente (Lc 7,31-35)

 

Ez 3,27 Qo 3,4

Mt 3,4 Lc 1,15

Mt 8,20+; 9,10-11

Dt 21,20 Pr 23,20

Si 3,1; 4,11

Jn 6,35+; 10,32; 14,11-12

Jn 12,37; 15,24

Mt 13,58

Dn 9,3 Jon 3,6

Jdt 16,17 Is 34,8

Is 14,13-15

Ez 31,14s

Mt 10,15

 

     16 ¿A quién se parece esta generación? Se parece a los niños sentados en la plaza, que gritan a otros: 17 "Hemos tocado la flauta, y no habéis bailado; os hemos cantado lamentaciones, y no habéis llorado". 18 Porque vino Juan que ni comía ni bebía, y dicen: "Tiene un demonio". 19 Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: "Ahí tenéis a un comilón y borracho, amigo de publicanos y pecadores". Pero la sabiduría se ha acreditado por sus obras.

     (Lc 10,13-16) 20 Entonces se puso Jesús a recriminar a las ciudades donde había hecho la mayor parte de sus milagros, porque no se habían convertido: 21 <¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se hubieran convertido, cubiertas de sayal y ceniza. 22 Pues os digo que el día del juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a vosotras. 23 Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al abismo. Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que en ti, habría durado hasta hoy. 24 Pues os digo que el día del juicio le será más llevadero a Sodoma que a ti>.

UN 11,16-19

CB 11,16-19

BJ 11,19

CB 11,20-24

 

UN 11,21-24

BJ 11,21

 

 

Revelación a los sencillos (Lc 10,21-24)

 

Si 51,1 .10 .12 Sal 136,26 Tb 7,12

Mt 13,11 Jn 7,48-49 1 Co 1,26-29

Sb 2,13 Dn 7,14 Mt 4,3+; 16,17

Jn 3,11+ .35+; 10,15; 1,18 Ex 33,14 Si 24,19; 51,23-30 Is 10,27; 28,12 

Os 10,11 Nm 12,3 Jr 6,16 Pr 3,17

Sal 34,19 Ga 5,1 Hch 15,10

     25 En aquel momento tomó la palabra Jesús y dijo: <Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los pequeños. 26 Sí, Padre, así te ha parecido bien. 27 Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. 28 Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. 29 Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. 30 Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera>.

   CB 11,25-30
   UN 11,25-26 BJ 11,25

   BJ 11,27 UN 11,27

   UN 11,28-30 BJ 11,28
   BJ 11,29 (a) (b)

Cap. 12    
 

Espigas arrancadas en sábado (Mc 2,23-28; Lc 6,1-5)

 

Ex 20,8+ Dt 23,26
Nm 15,32-36

1 S 21,2-7 Ex 25,23+

Ex 4023 Lv 24,5-9
Nm 28,9

Mt 12,41s Mt 9,13

Os 6,6 1 S 15,22

Jn 5,16-17

     1 En aquel tiempo atravesó Jesús en sábado un sembrado; los discípulos, que tenían hambre, empezaron a arrancar espigas y a comérselas. 2 Los fariseos, al verlo, le dijeron: <Mira, tus discípulos están haciendo una cosa que no está permitida en sábado>. 3 Les replicó: <¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y sus hombres sintieron hambre? 4 Entró en la casa de Dios y comieron de los panes de la proposición, cosa que no les estaba permitida ni a él ni a sus compañeros, sino solo a los sacerdotes. 5 ¿Y no habéis leído en la ley que los sacerdotes pueden violar el sábado en el templo sin incurrir en culpa? 6 Pues os digo que aquí hay uno que es más que el templo. 7 Si comprendiereis lo que significa "quiero misericordia y no sacrificio", no condenaríais a los inocentes>. 8 Porque el Hijo del hombre es señor del sábado.

   CB 12,1-8 UN 12,2

   CB 12,2 UN 12,3-8

   CB 12,5 CB 12,8

 

Curación del hombre con la mano paralizada (Mc 3,1-6; Lc 6,6-11)

 

Lc 20,20 Jn 8,6

Lc 14,5 Qo3,19 Ex 20,8+

Jn 5,18; 11,53

Mc 1,34+; 3,12p

Is 42,1-4

Ag 2,23

Mt 3,16+

Ha 1,4

Ap 2,7

Is 11,10

Rm 15,12

 

     9 Se dirigió a otro lugar y entró en su sinagoga. 10 Había allí un hombre que tenía una mano paralizada. Entonces preguntaron a Jesús para poder acusarlo. <Está permitido curar en sábado?>. 11 Él les respondió: <Supongamos que uno de vosotros tiene una oveja y que un sábado se le cae en una zanja, ¿no la agarra y la saca? 12 Pues, ¡cuánto más vale un hombre que una oveja! Por lo tanta, está permitido hacer bien en sábado>. 13 Entonces le dijo al hombre: <Extiende tu mano>. La extendió y quedó restablecida, sana como la otra. 14 Al salir de la sinagoga, los fariseos planearon el modo de acabar con Jesús. 15 Pero Jesús se enteró, se marchó de allí y muchos lo siguieron. Él los curó a todos, 16 mandándoles que no lo descubrieran. 17 Así se cumplió lo dicho por medio del profeta Isaías: 18 <Mirad a mi siervo, mi elegido, mi amado, en quien me complazco. Sobre él he puesto mi espíritu para que anuncie el derecho a las naciones. 19 No porfiará, no gritará, no voceará por las calles. 20 La caña cascada no la quebrará, la mecha vacilante no la apagará, hasta llevar el derecho a la victoria; 21 en su nombre esperarán las naciones>.

   UN 12,9-13

   CB 12,9-14
   CB 12,15-21

   UN 12,17-21 UN 12,17

   BJ 12,18 UN 12,18

   UN 12,19 UN 12,20

 

Jesús y Belzebú (Mc 3,22-30; Lc 6,43-45; 11,14-26)

 

Mt 9,32-34; 8,29+; 9,27+

Jb 1,6+

Mt 10,25 Hch 19,13

Mt 8,29+

Is 49,25

Jn 12,31

Tb 8,3

Mc 9,141 Tm 1,13

1 Jn 5,16

Lc 2,10 Nm 15,30s

Mt 7,16-20

Mt 3,7; 23,33

Si 27,6

Mt 15,11 .18

Pr 10-14

St 3,1-6

Judas 15

     22 Entonces le fue presentado un endemoniado ciego y mudo, y lo curó, de suerte que el mudo hablaba y veía. 23 Y toda la multitud asombrada decía: <¿No será este el hijo de David?>. 24 Pero los fariseos al oírlo dijeron: <Este expulsa los demonios con el poder de Belzebú, príncipe de los demonios>. 25 Pero él, dándose cuenta de sus pensamientos, les dijo: <Todo reino dividido internamente no se mantiene en pie. 26 Si Satanás expulsa a Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo va a subsistir su reino? 27 Y si yo expulso los demonios con el poder de Belzebú, ¿vuestros hijos con el poder de quién los expulsan? Por eso ellos os juzgarán. 28 Pero si yo expulso a los demonios por el Espíritu de Dios, es que ha llegado a vosotros el reino de Dios. 29 ¿Cómo podrá uno entrar en la casa de un hombre fuerte y llevarse su ajuar, si no ata primero al fuerte? 30 El que no está conmigo está contra mí, y el que no recoge conmigo, desparrama. 31 Por eso os digo que cualquier pecado o blasfemia serán perdonados a los hombres, pro la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada. 32 Y quien diga una palabra contra el Hijo del hombre será perdonado, pero quien hable contra el Espíritu Santo no será perdonada ni en este mundo ni en el otro. 33 Plantad un árbol bueno y el fruto será bueno; plantad un árbol malo y el fruto será malo; porque el árbol se conoce por su fruto. 34 Raza de víboras, ¿cómo podéis decir cosas buenas si sois malos? Porque de lo que rebosa el corazón habla la boca. 35 El hombre bueno saca del caudal bueno cosas buenas, pero el hombre malo saca del caudal malo cosas malas. 36 En verdad os digo que el hombre dará cuenta en el día del juicio de cualquier palabra inconsiderada que haya dicho. 37 Porque por tus palabras serás declarado justo o por tus palabras serás condenado>.

CB 12,22-37

UN 12,22-24

CB 12,22-24

BJ 12,24

CB 12,25-30

BJ 12,27

UN 12,30
UN 12,31-32

CB 12,31-32

BJ 12,32

CB 12,33-37

UN 12,33-37

BJ 12,36

 

El signo de Jonás (Lc 11,24-26 .29-32)

 

Mc 8,11-12   Mt 16,14 1 Co 1,22

Dt 32,5 .20 Is 1,21 Jr 2,20

Ez 16 Os 1,2 Ap 17,1s
Jn 2,1

Ez 3,6-7 Jn 3 Mt 12,6

1 R 10,1-10
Jn 6,35+
Mt 8,29+

Is 34,14

Mc 5,9 Lc 8,2

Mt 27,64 Jn 5,14

2 P 2,20 Mt 12,39

     38 Entonces algunos escribas y fariseos le dijeron: <Maestro, queremos ver un milagros tuyo>. 39 Él les contestó: <Esta generación perversa y adúltera exige una señal; pues no se le dará mas signo que el del profeta Jonás. 40 Tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre del cetáceo: pues tres días y tres noches estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra. 41 Cuando juzguen a esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que la condene, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás. 42 Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que la condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra, para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón. 43 Cuando el espíritu inmundo sale del hombre anda vagando por lugares áridos en busca de reposo y no lo encuentra. 44 Entonces dice: <Volveré a mi casa de donde salí>. Y al volver la encuentra deshabitada, barrida y arreglada. 45 Entonces va y toma consigo otros siete espíritus peores que él y se mete a habitar allí; y el final de aquel hombre resulta pero que el comienzo. Así le sucederá a esta generación malvada>.

CB 12,38-45

BJ 12,38

UN 12,39-40

BJ 12,39 (a) (b)

BJ 12,40

UN 12,41-42
UN 12,43

BJ 12,43

 

La familia de Jesús. (Mc 3,31-35; Lc 8,19-21)

 

Jn 7,3s Dt 33,9 Mt 13,55

Lc 2,49-50+(?)

Mt 7,21

Jn 15,14; 20,17

     46 Todavía estaba Jesús hablando a la gente, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera, tratando de hablar con él.47 Uno se lo avisó: <Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren hablar contigo>. 48 Pero él contestó al que le avisaba: <¿Quién es mi madre y quienes son mis hermanos?>. 49 Y, extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: <Estos son mi madre y mis hermanos. 50 El que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre>.

  CB 12,46-50

  UN 12,46-47

  BJ 12,46 BJ 12,47

  UN 12,48-50 BJ 12,50

Cap. 13    
 

Discurso en parábolas (Mc 4,1-20; Lc 8,4-15)

 
       1 Aquel fía salió Jesús de casa y se sentó junto al mar. 2 Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó y toda la gente se quedó de pie en la orilla. 3 Les habló muchas cosas en parábolas:  
 

Parábola del sembrador

 

Mc 2,13

Mc 3,9

Si 40,15

Jb 31,40

Jn 15,8 .16

Mt 11,15
Mt 11,25 

Mt 25,29

Pr 11,24

Jr 5,21

Mc 8,18 Lc 19,42

Is 6,9-10+

Jn 12,40

Hch 28,26sLc 10,23-24

Lc 17,22

Jn 8,56

Ef 3,5

1 P 1,10-12

Dt 30,14

Jn 6,63

 1 Ts 1,6

 Jr 4,3-4

St 1,21

 Jn 15,8 .16

Ga 5,22

 

     <Salió el sembrador a sembrar. 4 Al sembrar, una parte cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se la comieron. 5 Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y como la tierra no era profunda brotó enseguida; 6 pero en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. 7 Otra cayó entre abrojos,  que crecieron y la ahogaron. 8 Otra cayó en tierra buena y dio fruto: una, ciento; otra, sesenta; otra, treinta. 9 El que tenga oídos que oiga>.

    10 Se le acercaron los discípulos y le preguntaron: <¿por qué les hablas en parábolas?>. 11 Él les contestó: <A vosotros se os han dado a conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no. 12 Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. 13 Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. 14 Así se cumple en ellos la profecía de Isaías: "Oiréis con los oídos sin entender; miraréis con los ojos sin ver; 15 porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oído, han cerrado los ojos; para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con el corazón, ni convertirse para que yo les cure". 16 Pero bienaventurados vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen. 17 En verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron. 18 Vosotros, pues, oíd lo que significa  la parábola del sembrador. 19 Si uno escucha la palabra del reino sin en tenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino. 20 Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que escucha la palabra y la acepta enseguida con alegría; 21 pero no tiene raíces, es inconstante, y en cuanto viene una dificultad o persecución por la palabra, enseguida sucumbe. 22 Lo sembrado entre abrojos significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas ahogan la palabra y se queda estéril. 23 Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese da fruto y produce ciento o sesenta o treinta por uno>.

CB 13,1-52

CB 13,1-9

BJ 13,1

UN 13,3-8

UN 13,3

BJ 13,3

BJ 13,9

UN 13,9

UN 13,10-13

CB 13,10-17
UN 13,12

BJ 13,12

BJ 13,13

UN 13,14-15
UN 13,16-17

BJ 13,17

CB 13,18-23

BJ 13,19

UN 13,19

 

Otras parábolas

 

Mt 17,20

Ez 17,23 Sal 103,12

Dn 4,9 .18

Mt 16,6

1 Co 5,6-8

Gn 18,6

Mt 13,3

Sal 78,2

1 Co 2,7

     24 Les propuso otra parábola: <El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; 25 pero, mientras los hombres dormían, un enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. 26 Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. 27 Entonces fueron los criados a decirle al amo: "Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde  sale la cizaña?". 28 Él les dijo: "Un enemigo lo ha hecho". Los criados le preguntan: "¿quieres que vayamos a arrancarla?. 29 Pero él les respondió: "No, que al recoger la cizaña podéis arrancar también el trigo. 30 Dejadlos crecer juntos hasta la siega y cuando llegue la siega diré a los segadores: Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero">.

     (Mc 4,30-34; Lc 13,18-21) 31 Les propuso otra parábola: <El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno toma y siembra en su campo; 32 Aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un árbol hasta el punto de que vienen los pájaros del cielo a anidar en sus ramas>.

     33 Les dijo otra parábola: <El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, hasta que todo fermenta>. 34 Jesús dijo todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les hablaba nada, 35 para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta: <Abriré mi boca diciendo parábolas; anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo>.

CB 13,24-30

UN 13,24-25

UN 13,25

UN 13,28

UN 13,29-30

UN 13,31-32

CB 13,31-33

 

UN 13,33
BJ 13,33
CB 13,34-35

UN 13,34-35

BJ 13,35

 

 

Explicación de la parábola de la cizaña.

 

Mt 13,24-30

 1 Jn 3,10

Mt 4,1+ Jl 4,13

Ap 14,15-16

So 1,3

Mt 7,23 Dn 3,6

Mt 8,12+

Ap 21,8

Jc 5,31 2 S 23,4

Dn 12,3

     36 Luego dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle: <Explícanos la parábola de la cizaña en el campo>. 37 Él les contestó:

     <El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; 38 el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; 39 el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el final de los tiempos y los segadores los ángeles. 40 Lo mismo que se arranca la cizaña y se echa al fuego, así será el final de los tiempos: 41 el Hijo del hombre enviará a sus ángeles y arrancarán de su reino todos los escándalos y a todos los que obran iniquidad, 42 y los arrojarán al horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. 43 Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos que oiga.

UN 13,36-43

CB 13,36-43
BJ 13,38

 

Otras parábolas

 

Pr 2,4 Si 20,30s

Pr 4,7

Mt 19,21 Flp 3,7-8

Mt 4,19; 22,9

Ez 47,10 Ha 1,14s

Mt 13,39 Mt 25,32

Sal 1,5

Mt 8,12+

Dn 3,6 Mc 4,13+

Mt 23,24

Mt 12,35; 20,1; 21,33

Lv 26,10

     44 El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo.

     45 El reino de los cielos se parece también a un comerciante de perlas finas, 46 que al encontrar una de gran valor se va a vender todo lo que tiene y la compra.

     47 El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: 48 cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. 49 Lo mismo sucederá al final de los tiempos: saldrán los ángeles , separarán a los malos de los buenos 50 y los echarán al horno de fuego. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.

UN 13,44-46

CB 13,44-46

BJ 13,44

 UN 13,47

CB 13,47-50

CB 13,51-52

 UN 13,52

BJ 13,52

 

Conclusión

 
 

     51 ¿Habéis entendido todo esto?>. Ellos le responden: <Sí>. 52 Él les dijo: <Pues bien, un escriba que se ha hecho discípulo del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando de su tesoro lo nuevo y antiguo>.

     53 Cuando Jesús acabó estas parábolas, partió de allí

 
 

Visita a Nazaret (Mc 6,1-6; Lc 4,16-30)

 

Mt 7,28 Mt 2,23

Lc 3,23 Jn 6,42

Mt 12,46+

Mt 16,14+ Jn 4,44

Mt 8,10+

     54 Fue a su ciudad y se puso a enseñar en su sinagoga. La gente decía admirada: <¿De dónde saca este esa sabiduría y esos milagros? 55 ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre María y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? 56 ¿No viven aquí todas sus hermanas? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?>. 57 Y se escandalizaba a causa de él. Jesús les dijo: <Solo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta>. 58 Y no hizo allí muchos milagros, por su falta de fe.

CB 13,53-16,20

CB 13,53-58

UN 13,53-58

BJ 13,54