¡Llega la Boda del Cordero!

Carta de la cuaresma 2014

 

Llegó la Boda del Cordero,

su Esposa se ha embellecido

(APOCALIPSIS XIX, 7)

 

Zaragoza, invierno 2014

 

Amigos, hermanos:

Se acerca un año más la celebración de la Pascua, se acerca la celebración de la Boda del Cordero de Dios con la Humanidad redimida, la Alianza nueva y eterna de Dios con su pueblo: ¡Nupcias sagradas del Santo con los pecadores, del Rey con los pobres, un Dios que alza de la basura al pobre…! (SALMO CXII), que se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza (II CORINTIOS VIII, 9). Se acerca la hora de celebrar nuestros misteriosos desposorios con Dios. Te lo recuerdo y te  lo anuncio para que te alegres con júbilo eterno, pues no hemos sido hechos para la soledad, para la soltería, para la viudedad, para cualquier amor con plazo limitado, sino para Él (COLOSENSES I, 16), para Jesucristo, para un amor de alianza eterna. Jamás te dirán “Abandonada”, ni a tu tierra dirán “Desolada”, pues te llamarán “Mi Complacencia”, y a tu tierra, “Desposada”. Como un joven desposa a una chica, se casará contigo tu edificador; el gozo de un novio por su novia será el gozo de tu Dios por ti (ISAÍAS LXII, 4-5).

 

Las fechas ya están señaladas

La Pascua será el día 20 del próximo mes de abril. La noche anterior, entre el 19 y el 20, será noche de vela, de gran vigilia, para esperar al esposo con las lámparas encendidas (confert: MATEO XXV, 1-13), que vendrá de lo profundo del abismo; será la noche más hermosa: Esta noche santa ahuyenta los pecados, lava las culpas, devuelve la inocencia a los caídos, la alegría a los tristes, expulsa el odio, trae la concordia, doblega a los poderosos (PREGÓN PASCUAL)

La Cuaresma, tiempo de preparación de estos acontecimientos, comienza este año, en la Iglesia, el miércoles 5 de marzo, miércoles de ceniza. No dejemos pasar negligentemente , descuidadamente, los días y las horas, esperando el la llegada del buen tiempo y de la semana santa. No te dejes atrapar por el hedonismo banal, materialista  e individualista del ambiente social. Andemos en las cosas de Dios, que viene a nosotros coronado, como novio que se pone la corona (ISAÏAS LXI, 10), coronado de espinas, para una alianza de bodas, alianza nueva, de amor nuevo insospechado, inaudito; alianza eterna, de amor eterno, amor desconocido, insospechado, inaudito.  No pierdas el tiempo en otras cosas que pueden esperar. Sólo amarle es urgente. Anda, levántate, ¡que llega la Boda del Cordero, del Cordero  de Dios, manso y humilde (MATEO XI, 29) que quita el pecado del mundo!

 

Tiempo de preparación

Escucha a un Dios que nos habla así: Levántate, amor mío, hermosa mía, y vente… ¡Anímate, amor mío, hermosa mía, y ven! Paloma mía, escondida en las grietas de la roca, en los huecos escarpados, déjame ver tu figura, deja que escuche tu voz (CANTAR II, 10. 13 b-14 a). Así de amoroso habla Dios a la Humanidad, a su Iglesia, a tu alma… Un Dios que, siendo misterio de Tres personas es sin embargo Uno, en el misterio de amor y unidad del Espíritu; un Dios que busca también la unidad, la comunión contigo, la alianza eterna con todo hombre,  con toda mujer…Porque Dios es amor (Iª JUAN IV, 8)

La conversión, la penitencia, el regreso al Dios vivo y verdadero, no es otra cosa que volver a Dios, al Amor de Dios, desde lo profundo del propio corazón sediento de amor, enamorado. A la ascética, a la renuncia, al padecer, se va de mejor gana desde el amor, sólo desde el amor. Por eso, las obras penitenciales brotan del amor que ha despertado y derrama en nosotros el Señor: El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado (ROMANOS V, 5). Y el camino de volver a Dios, que Jesús practicó y enseñó, pues Él es el maestro (MATEO XXIII, 8), Él es el camino ( JUAN XIV, 6), no es otro que el de la Limosna, la Oración y el Ayuno, practicados  en lo secreto.

 

La limosna en secreto

La limosna es la primera obra penitencial que propone Jesús en el Evangelio de Mateo, el primer paso en el retorno a Dios. La limosna es desprenderse de algo a favor del prójimo, de la gente necesitada y que sufre. Porque a Dios se va siempre por el prójimo caído en el camino, necesitado de ayuda, sin dar rodeos (confert: LUCAS X, 25-37). La Cuaresma es un tiempo adecuado para despojarse; y nos hará bien preguntarnos de qué podemos privarnos a fin de ayudar y enriquecer a otros con nuestra pobreza. No olvidemos que la verdadera pobreza duele: no sería válido un despojo sin esta dimensión penitencial. Desconfío de la limosna que no cuesta y no duele. (PAPA FRANCISCO, Mensaje cuaresma 2014). Hay que tener presentes las palabras del Señor Jesús, cuando dijo: `Mayor felicidad hay en dar que en recibir´ (HECHOS XX, 35)

La oración en secreto

En la pedagogía espiritual del Evangelio de Mateo, a la oración se va por el camino del desprendimiento, de la limosna, para encontrar el tesoro que llevamos dentro: la presencia de Dios, el amor del Padre que ve en lo secreto(MATEO VI, 6), el amor del Hijo, pura gracia incondicional, no hay amor más grande(JUAN XV, 13), en la intimidad del Espíritu divino, dulce huésped del alma(SECUENCIA DE PENTECOSTÉS) La riqueza de Jesús radica en el hecho de ser el Hijo, su relación única con el Padre es la prerrogativa soberana de este Mesías pobre. Cuando Jesús nos invita a tomar su “yugo llevadero”, nos invita a enriquecernos con esta “rica pobreza” y “pobre riqueza” suyas, a compartir con Él su espíritu filial y fraterno, a convertirnos en hijos en el Hijo, hermanos en el Hermano Primogénito (cfr Rom 8, 29) (PAPA FRANCISCO, Mensaje cuaresma 2014) La oración es este secreto trato de amistad con el Hijo, esta relación única con el Padre, esta profunda y verdadera intimidad, escondida intimidad, en el Espíritu Santo. Orar es decir Padre nuestro (MATEO VI, 9) desde lo secreto del corazón.

El ayuno en secreto

A la oración se llega por el sendero de la limosna; al ayuno, a la renuncia, se llega por el camino de la oración, del trato con Dios, de la amistad con Dios, del afecto personal a Dios. Porque ya sabéis que para ser la oración verdadera se ha de ayudar con esto; que regalo y oración no se compadece (SANTA TERESA DE JESÚS, Camino de perfección, cap IV). Oración sin exhibición, no para que nos vean, sino en secreto.

La Limosna, la Oración y el Ayuno no están exentos de sufrimiento. Hay un verbo proscrito por la cultura hedonista que respiramos, el verbo “padecer”. Sin embargo, es la primera cualidad del verdadero amor: la caridad es paciente (Iª CORINTIOS XIII, 4). Es decir, el amor verdadero, la caridad, sabe padecer por la persona amada. Amores sólo para disfrutar no son auténticos amores. Cuando alguien es capaz de soportar el sufrimiento sin queja y en secreto, cuando alguien es capaz de padecer así las penalidades que nos trae la vida, cuando alguien  es capaz de renunciar a lo que le agrada, por amor a Jesús, entonces estamos ante un verdadero discípulo del Señor, que tiene fijos los ojos en el que inició y completa nuestra fe: Jesús, que, renunciando al gozo inmediato, soportó la cruz, despreciando la ignominia, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios (HEBREOS XII, 35).

La Esposa embellecida

Embellecidos reiteradamente por su infinito, incomparable amor, que siempre pasa mil gracias derramando (SAN JUAN DE LA CRUZ, Cántico), que nunca viene con las manos vacías… La Limosna, la Oración y el Ayuno embellecen a la esposa, la disponen y preparan para la Boda del Cordero. La Acogida de los pobres y de los que sufren, la Liturgia y la Sobriedad (como estilo de vida) son las notas que embellecen toda comunidad cristiana. Y son estas tres cosas las que embellecen nuestra existencia personal y familiar, le dan calidad, calidez y sabor cristiano, la iluminan y aparejan con la luz y la sal de Jesucristo, nos van disponiendo para la fiesta nupcial de la Santísima Pascua. Y no es verdad que sea más feliz la vida desentendiéndose de los demás y ocupándose solamente de uno mismo, pues nuestra estructura espiritual, antropológica, humana, está configurada para el encuentro, para la comunión

Invitación universal

El Papa Francisco, en el Mensaje para la Cuaresma 2014, resume el Evangelio diciendo que es el anuncio del amor de Dios, el anuncio liberador de que existe el perdón del mal cometido, que Dios es más grande que nuestro pecado y nos ama gratuitamente, siempre, y que estamos hechos para la comunión y para la vida eterna. ¡El Señor nos invita a anunciar con gozo este mensaje de misericordia y de esperanza! Cada hombre, cada mujer, necesitan que alguien les diga que existe y que es real un amor así, ¡que es eterno! aunque parezca un cuento, que les busca, que está llamando a su puerta, que ha perdido la vida, la cabeza, las manos, los pies, el pecho por nosotros, por todos nosotros…y  que es el Prometido, nuestro Prometido, nuestro hermoso futuro inagotable.

 

Se ruega contestación

Si algo de esta invitación te ha tocado las entrañas, respóndele.